martes 24 de noviembre de 2009

THE COFFIN



The Coffin, 2008, Tailandia.





En mi último viaje a Tailandia, allá en el 2008, pude ver The Coffin, una peli de terror del director Ekachai Uekrongtham, el mismo que dirigió Beautiful Boxer, pero en esta ocasión nos trae una historia de horror, pero igualmente con aspectos de su país, en donde nos muestra uno de los rituales de cierta parte de Tailandia en donde el fiel se recuesta dentro de un ataúd para engañar a la muerte, al dios del inframundo.



Aquí, estúpidamente le pusieron el Sarcófago, siempre la palabra Ataud será mas poderosa que cualquier otro sinónimo. Pero bueno, la historia trata de un par de personajes que se “someten” a dicho ritual, una para curarse y el otro ni me acuerdo por qué hace el rito del ataúd, en fin, después de su entierro vivo, comienzan a experimentar extraños sucesos de terror que los van persiguiendo durante toda la historia, hasta que ñoñamente nos enteramos por qué es que se les aparece un mujer y un niño y demás espectros. Todo esto porque los que van al ritual del ataúd sufren una maldición, no ellos, sino alguien cercano a ellos, muere. Así como los números malditos de LOST. Y al final, típico, nos enteramos de la historia pasada, del porqué de todo esto, como si el espectador fuera pendejo.





La peli es aburrida lo que le sigue, y miren que me gusta mucho el horror oriental porque tienen otro nivel de terror para las historias, me gustan mucho el cine tailandés de terror, hay muy buenos ejemplos, al igual que los japoneses, pero en esta ocasión el terror es nulo, tiene sus buenas escenas, pero llenas de lugares comunes, sustos que ya hemos visto en otras películas. Por si fuera poco, ya estoy harta, harta, así, con A al final, harta de las pelis de terror en donde la espectra, el fantasma, el motivo del miedo o es una niña o una mujer o una anciana, ya estuvo bueno de ches viejas terroríficas, eso ya está super gastado.





Lo rescatable de The Coffin es esta ambientación azulosa con la que filmaron la peli, eso da cierta estética y ambiente frío al asunto. La peli no vale la pena, vamos, ni pa comprarla con los piratas, ni pa bajarla en la Internet, ni para verla en el canal cinco un domingo en que no haya otra puta cosa en la televisión, claro, hablo de los que solo tienen su cinco canalitos de televisión abierta.



Claro, al final, al resolver el meollo del hoyo, pues el espectro descansa en paz y lo sprotagonistas pueden vivir tranquilos. The Coffin, mamadas.





(por Fernando Flores ®, 2009)



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