CAPÍTULO 1

El 3er Ahorcado Diario de un homosexual amante de las canciones de Juan Gabriel, el sexo duro y la Revolución
por Fernando Flores
12 de enero 2013
Si quieres me estoy contigo toda la vida hasta que muera. Si quieres puedo ayudarte a que me quieras, a que me quieras, un poco más. Yo me estaría toda la vida siempre contigo, no creas mi vida que es mentira lo que te digo. Yo me estaría toda la vida siempre a tu lado. Porque mi vida estoy de ti enamorado. La bomba había caído en el barrio vecino, el cristal de la ventana de la cocina se ha estrellado con la detonación. Eran las tres de la mañana. Los perros comenzaron a ladrar. Bajé a ver a mamá. Aun dormía, el estruendo no la había despertado.
A veces pienso que me olvidaré de controlar mis esfínteres, se me irá el hambre, las ganas de atención, no podré poner siquiera una película pues no entenderé ni puta madre. A veces creo que me volveré loco, que la fluoxetina algún día dejará de funcionar en mi organismo y un día así sin sentirlo perderé la mente.
Hace meses que la violencia se ha desbordado en el país. Los apagones continúan. El toque de queda se ha prolongado y comienza cada vez más temprano. No hay agua en la ciudad, no hay luz, no hay comida. Cualquiera en la calle puede llagar a matar por un poco de comida, no por dinero, porque el dinero ha perdido su valor, para qué dinero si no hay nada qué comprar. Tengo hambre, hace frío, mi madre llora todo el tiempo y cuando no lo hace duerme días enteros por efecto de la morfina. La Revolución lleva años y no hay para cuándo termine. Lo mataron hace un año y todo se recrudeció aun más. desde ahí empezaron las revueltas, las guerrillas comenzaron a apoderarse de las ciudades y pelear entre ellas por territorio; el narco a falta de cabeza en el país se apoderó de éste. Y yo llevo años buscándote y no te encuentro.
13 de enero 2013
Ayer fui a buscarte a la misma calle. Siempre la misma. Me quedé ahí parado esperando a ver si te veía a lo lejos. A veces pienso que todo esto me ha trastornado el sueño. Duermo poco y cuando logro conciliar el sueño comienzan los tiroteos. Ayer una bomba cayó cerca del barrio, comenzó el tiroteo y los perros ladraban. Bajé al cuarto de mi madre… aun dormía, lleva meses dormida.
Ayer fui a buscarte, de nuevo, como hace más de dos años. Desde el inicio de los conflictos no he vuelto a verte. De regreso a casa, caminando por Circuito Interior pude ver tres colgados en un puente peatonal. Estaban desnudos, llenos de sangre. Uno de ellos, el de en medio, no tenía una pierna: la derecha. Los otros dos no tenían los brazos, los derechos. La guerrilla ha estado matando a los del gobierno, a cualquiera que esté con él, a los de derecha. Han aparecido cadáveres por todos lados, sin un brazo, sin una pierna, sin un ojo, sin la oreja, todos muertos.
16 de enero 1013
Conocí a X hace cuatro años. Mucho antes del inicio de la Revolución, mucho antes de que mataran al presidente el año pasado. Conocí a X hace cuatro años, antes de la Matanza de Tijuana en el 2010, mucho antes de la crisis del 2009, antes, mucho antes, del desafuero y el fraude electoral. Conocí a X hace muchos años en una de las marchas de cuando se dieron las primeras movilizaciones, allá en el 2009, cuando el gobierno cerró Luz y Fuerza y los electricistas se radicalizaron y comenzaron a tomar la ciudad. En una de esas marchas, conocí a X, mucho antes del terremoto del 2011 que dejó en ruinas a la mitad del país. Conocí a X en la esquina de Madero y Bolivar, cuando ambos íbamos por nuestra cuenta en solidaridad de los del Sindicato. Mi madre ha despertado, y ahora llora, llora todo el tiempo. Bajo a verla.
20 de enero 2013
Caí en la cuenta de que no eran tres los ahorcados en Circuito Interior, sino solo dos. Esa noche, en los pocos momentos de sueño soñé que yo era el tercer ahorcado, y que me faltaba el brazo izquierdo, la oreja izquierda, el ojo izquierdo, la pierna y el pie izquierdo, soñé que yo era el tercer ahorcado de Circuito Interior y que me habían cortado también el corazón.
21 de enero 2013
A veces pienso que ya estoy loco pero los locos no nos damos cuenta de nuestra propia locura aunque sí de la locura de otros locos con los que nos juntamos; es como estar muerto, los muertos no saben que están muertos, y siguen en un mundo igual al que vivieron pero en ruinas. Yo siempre me daba cuenta de la locura de X, de la forma en que podía idear una estrategia efectiva para partirle la madre al adversario. Cuando X se metía poppers le llegaba más rápido la demencia, muchas veces llegó a golpearme mientras cogíamos, pero no era el popper en si lo que lo violentaba sino la mezcla de los nitritos con las agujas que introducía en la vena de su brazo, el izquierdo. Llegó a golpearme mientras cogíamos, pero a mí me gustaba que me zafara el hombro, que me hiciera un derrame en el ojo, que hiciera heridas en mi pecho que después se convertían en cicatrices que llevaban su nombre. Yo convulsionaba de dolor.
27 de enero 2013
La Ciudad se ha convertido en una ruina constante, el terremoto de hace dos años destruyó la Ciudad de México. A finales del 2009 en que comenzó el conflicto fue abandonada y dejada a su suerte. Los poderes de la nación fueron trasladados a otros estados menos convulsos y violentos. Los ricos se largaron del país. Los pobres se murieron de hambre.
El presidente interino huyó el año pasado hacia Guatemala de donde despacha el país, o lo que queda de él.
Hace meses que no veo a X. La última vez que lo vi se veía más arrugado y había bajado de peso. Mira que el día que de mí te enamores, yo voy a ser feliz y con puro amor te protegeré y será un honor dedicarme a ti, eso quiera dios. ¿Y dios? Dios igual abandonó el país hace años, prefirió mejor ayudar a otros con mejor suerte. Dios igual fue mutilado, le cortaron los brazos y las piernas.
Y en esas noches sin dios, en que la serotonina se estanca y que la ansiedad me trastorna pienso que X está muerto, que lo han matado, que no salió vivo del último ataque del gobierno. Que quedó tendido sobre la plancha del Zócalo cuando entraron los tanques y los militares, o que fuera capturado y ahora lo torturan en las catacumbas de Palacio Nacional. Y sufre, llora, le han cortado la mano izquierda, el huevo izquierdo… X llora por su huevo izquierdo, mi madre llora sin control, a mí solo me dan ganas de llorar pero no lo hago. (por Fernando Flores ®, 2009)

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